El sector 7 de la parcela piloto del proyecto Life IP Duero está dando sus primeros frutos
Aunque se trata de una plantación joven de pino piñonero injertado (Pinus pinea), los árboles ya han comenzado a formar piñas, y algunas de ellas presentan un aspecto sano, maduro e impresionante. Una señal clara de que el manejo cuidadoso y la vigilancia sanitaria están dando resultado.
En total se han contado 53 árboles en esta zona, y ya se han observado dos piñas maduras con piñones, además de otras tres en desarrollo. Esto es especialmente destacable si se tiene en cuenta que la maduración de una piña de pino piñonero es un proceso que dura tres años.
Sin rastro de procesionaria
Uno de los principales logros de esta campaña ha sido el control de la procesionaria del pino (Thaumetopea pityocampa), una plaga común y peligrosa tanto para los árboles como para la salud humana y animal. Durante los meses anteriores, se han venido realizando varias inspecciones sanitarias en las que se detectaron solo cinco nidos en total, que fueron retirados de inmediato.
Además, durante las inspecciones también se observó la presencia de insectos depredadores beneficiosos, que ayudan de forma natural a mantener a raya a otras plagas como el chinche americano del pino (Leptoglossus occidentalis), del que no se ha encontrado rastro alguno.
Por otra parte, cabe destacar que, entre las calles de la plantación, se ha sembrado cártamo, una planta que actúa como cobertura vegetal, protegiendo el suelo frente a la erosión y favoreciendo la biodiversidad. Además, bajo la línea de riego por goteo, se han intercalado cultivos como melón, sandía, calabacín y calabaza, mostrando cómo el diseño de una parcela puede combinar distintas especies de forma eficiente.
Mejora del suelo, próximo reto
Los análisis recientes del suelo y del tejido de las plantas han revelado bajos niveles de nitrógeno y potasio, nutrientes clave para el desarrollo de los árboles. Por eso, el siguiente paso será aplicar medidas de mejora nutricional del terreno, con el fin de aumentar el vigor de la plantación y mejorar su rendimiento futuro.
La experiencia del sector 7 demuestra que es posible combinar producción, sanidad vegetal y sostenibilidad con buenos resultados, incluso en etapas tempranas. Desde el equipo del proyecto Life IP Duero se seguirá trabajando para que este tipo de prácticas se extiendan y se conviertan en modelos replicables en toda la cuenca del Duero.


