Los equipos técnicos de ambos proyectos LIFE comparten soluciones de restauración fluvial, participación social y adaptación al riesgo de inundación en Navarra, La Rioja y Zaragoza.
Trabajar con la naturaleza y no contra ella. Con este objetivo común, el equipo técnico del proyecto LIFE IP Duero ha participado los días 16 y 17 de septiembre en una jornada de networking con el proyecto LIFE Ebro Resilience P1. El encuentro ha permitido intercambiar conocimientos y experiencias sobre restauración fluvial, recuperación de espacio para el río y adaptación al riesgo de inundación.
Esta reunión da continuidad al encuentro celebrado en marzo de 2025, cuando el equipo de LIFE Ebro Resilience P1 se desplazó a la cuenca del Duero para conocer diferentes actuaciones de restauración fluvial. En el río Zapardiel, se visitaron las intervenciones realizadas en Lomoviejo y Salvador de Zapardiel, centradas en la recuperación del espacio fluvial y la adaptación del territorio a la dinámica natural del río. En el río Arevalillo, en Papatrigo, se explicó la eliminación y adecuación de motas a partir de modelos hidráulicos utilizados para diseñar y verificar las actuaciones. La visita se completó en el río Tormes, en la zona de Barco de Ávila, donde se expusieron las actuaciones desarrolladas para mejorar la conectividad fluvial y la migración de los peces, mediante pasos naturalizados y sistemas de seguimiento de las poblaciones piscícolas. Además, se compartió la experiencia de trabajo con la asociación de pescadores de la zona, implicada en el seguimiento y divulgación del proyecto.
El recorrido permitió intercambiar experiencias sobre diferentes formas de recuperar la funcionalidad de los ríos, mejorar su conectividad y favorecer la convivencia entre los ecosistemas fluviales y los usos del territorio.
Soluciones basadas en la naturaleza sobre el terreno
Durante la primera jornada, el equipo de LIFE IP Duero realizó un descenso interpretativo por el río Ebro, desde el paraje de El Ortigoso, en Milagro (Navarra), hasta el meandro de La Roza, en Alfaro (La Rioja), para conocer distintas actuaciones de restauración fluvial y retención natural del agua.
Entre los puntos visitados destacan:
- Meandro de La Roza (Alfaro, La Rioja): el equipo pudo conocer la actuación de adecuación morfológica finalizada en noviembre de 2023, que permitió recuperar 22 hectáreas como espacio fluvial dentro del espacio Red Natura 2000 “Sotos y Riberas del Ebro”. Posteriormente se realizó la restauración ambiental mediante la plantación de 4.650 ejemplares de especies propias de la ribera del Ebro y sus sotos en unas 12 hectáreas, actualmente en fase de seguimiento.
- Soto de Alfaro: se conoció la recuperación de antiguos brazos del río en un espacio de unas 60 hectáreas, una actuación que permite recuperar la conexión del soto con la dinámica fluvial y favorecer su inundación e irrigación natural.
- El Ortigoso (Milagro, Navarra): el recorrido permitió conocer este enclave dentro del tramo de actuaciones combinadas entre Alfaro y Castejón, concebido como un tramo demostrativo en el que se integran diferentes medidas de restauración fluvial y retención natural del agua.
La jornada continuó por la tarde en el meandro de El Señorío, en Castejón (Navarra), donde LIFE Ebro Resilience P1 contempla una nueva actuación de adecuación morfológica. El proyecto prevé recuperar 23 hectáreas de espacio fluvial mediante la retirada de 1,3 kilómetros del dique perimetral, además de crear un cauce de alivio que permita recuperar un antiguo brazo del Ebro y conectar enclaves naturales mediante tres corredores ecológicos.
Participación social y gestión del territorio
La segunda jornada comenzó en la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), en Zaragoza, donde el equipo de LIFE Ebro Resilience P1 presentó sus estrategias y herramientas de comunicación, participación pública y fortalecimiento de capacidades sociales.
La sesión permitió al equipo de LIFE IP Duero conocer la experiencia acumulada por el proyecto en su trabajo con diferentes colectivos vinculados al territorio, entre ellos comunidades de regantes y agricultores, técnicos municipales, profesorado, educadores ambientales, comunidad universitaria y personas directamente afectadas por el riesgo de inundación.
Entre las herramientas y metodologías desarrolladas destacan los grupos de co-creación, un Grupo de Transformación del Conflicto, jornadas de participación, sesiones de trabajo, encuentros públicos y visitas de campo. A ellas se suma un Plan de Fortalecimiento de Capacidades Sociales, orientado a proporcionar conocimientos y herramientas para comprender mejor el riesgo de inundación y participar de forma más informada en los procesos de adaptación.
Adaptar el territorio al comportamiento del río
El networking concluyó con una visita a las actuaciones desarrolladas en Osera de Ebro y Fuentes de Ebro (Zaragoza), donde LIFE Ebro Resilience P1 trabaja para compatibilizar la actividad agrícola intensiva con el paso de las inundaciones.
El equipo de LIFE IP Duero conoció las Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral (ZAFL), áreas agrícolas preparadas para recibir agua de forma controlada antes de que se produzca el desbordamiento de las defensas, generando un espacio de almacenamiento temporal que puede reducir los daños sobre las fincas y las infraestructuras.
También se visitaron actuaciones ya ejecutadas, como el retranqueo de defensas y la recuperación de espacio fluvial, que ha permitido recuperar 23 hectáreas como espacio fluvial, así como la adaptación del sistema de riego de la Comunidad de Regantes de la Huerta del Ebro.
Dos cuencas, experiencias que se comparten
El encuentro entre LIFE IP Duero y LIFE Ebro Resilience P1 ha permitido contrastar soluciones, compartir herramientas y conocer experiencias desarrolladas en otro territorio, reforzando el intercambio de conocimiento entre proyectos LIFE.
Para LIFE IP Duero, este tipo de encuentros constituye una oportunidad para conocer diferentes enfoques de gestión y restauración de los ecosistemas, así como experiencias de participación y comunicación que pueden contribuir al trabajo desarrollado en la cuenca del Duero.
El networking refleja así uno de los principios que promueve el Programa LIFE de la Unión Europea: la cooperación y el intercambio de experiencias entre proyectos para favorecer el aprendizaje mutuo y la transferencia de conocimientos entre territorios.




