Ambos proyectos europeos han participado en unas jornadas de networking en Arévalo, Avila
Los días 25 y 26 de marzo, el proyecto LIFE IP Duero fue anfitrión de un encuentro técnico muy especial con el equipo del proyecto LIFE Ebro Resilience P1, en el que se compartieron aprendizajes, retos y soluciones aplicadas en la mejora de nuestros ríos.
Ambas iniciativas, financiadas por el programa LIFE de la Unión Europea, tienen un objetivo común: recuperar y proteger los ecosistemas fluviales, asegurando una gestión sostenible del agua y el territorio.
El encuentro arrancó con una jornada de intercambio técnico celebrada en el Molino Don Álvaro de Luna, en Arévalo, sede del proyecto LIFE IP Duero. Allí, los equipos de ambos proyectos expusieron sus líneas de trabajo, objetivos y principales desafíos, en un ambiente colaborativo que puso en valor la importancia del trabajo en red.
Durante estas jornadas, desarrolladas en varios municipios de la provincia de Ávila, se analizaron sobre el terreno distintas actuaciones que el proyecto LIFE IP Duero ha puesto en marcha en la cuenca del Duero.
La primera visita realizada fue a la restauración del cauce del río Zapardiel en Lomoviejo, una actuación que ha logrado la recuperación del estado natural del río y su conexión con la llanura aluvial. Después, el grupo se desplazó hasta la localidad de Papatrigo, donde pudieron conocer la labor realizada por el camión tecnológico con el que la Diputación de Ávila acerca el proyecto LIFE IP Duero a la población y conocer de primera mano el resultado de las obras de restauración del río Arevalillo, que han servido para mejorar la capacidad del río ante avenidas, reducir el riesgo de inundaciones y favorecer la biodiversidad.
Durante la siguiente jornada se presentaron actuaciones de otros proyectos liderados por la Confederación Hidrográfica del Duero, como el proyecto LIFE Cipriber dirigido a la conservación de ciprinidos en la zona, la construcción de rampas para peces en el río Tormes para facilitar la migración de las especies, mejorar la conectividad fluvial y el seguimiento piscícola de las actuaciones realizadas.
Estas acciones de networking no solo enriquecen el conocimiento técnico de los equipos, sino que fortalecen las sinergias entre iniciativas que trabajan por un mismo fin: recuperar nuestros ríos, proteger su biodiversidad y adaptarnos mejor a los efectos del cambio climático.
Desde LIFE IP Duero agradecemos al equipo de Ebro Resilience P1 su participación activa y el espíritu de cooperación mostrado durante toda la visita. Seguiremos aprendiendo juntos, porque el futuro de nuestros ríos también depende de compartir lo que funciona.




