La jornada celebrada en el Molino de Don Álvaro de Luna confirma que medir el nitrógeno del agua de riego puede traducirse en ahorro económico y menor impacto sobre el acuífero
El Molino de Don Álvaro de Luna de Arévalo, sede del proyecto Life IP Duero, acogió una jornada clave en la que se presentaron los resultados de la campaña de medición de nitratos en aguas de riego. La respuesta del sector fue clara. Sesenta agricultores de distintas Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas (CUAS) acudieron para conocer los datos y, sobre todo, para entender cómo convertir esa información en decisiones más rentables y sostenibles.
Carlos Marcos, coordinador del proyecto, abrió la sesión recordando que el objetivo principal de la misma era ofrecer a los agricultores la posibilidad de analizar el contenido de nitratos en el agua que utilizan para regar sus parcelas.
La clave es sencilla pero determinante. El agua de riego ya contiene una cantidad basal de nitratos, especialmente en masas subterráneas consideradas en riesgo tanto cuantitativo como cualitativo. Si se tiene en cuenta ese aporte natural, es posible ajustar la fertilización y reducir la cantidad de abono nitrogenado aplicado, lo que implica ahorro económico para la explotación y menor presión sobre el acuífero.
El coordinador continuó explicando el método de medición empleado hasta el momento, basado en un dispositivo tipo stick con electrodo selectivo que permite conocer con precisión la concentración de nitratos en el agua. La campaña contempla al menos dos mediciones por parcela, al inicio y la final del riesgo, con el fin de obtener una imagen clara de la distribución de nitratos en cada CUAS. Los resultados muestran que no existen diferencias significativas entre ambas tomas dentro de una misma captación, lo que aporta fiabilidad a los datos obtenidos.
Un mapa real de la situación
Durante la jornada se presentó el mapa de resultados por CUAS, señalando las zonas analizadas, los puntos en seguimiento químico y las captaciones con concentraciones más elevadas. Las diferencias entre municipios y captaciones ponen de manifiesto la importancia de medir y no aplicar criterios generales, demostrando que la información detallada permite ajustar decisiones parcela a parcela, y abre la puerta a una fertilización más precisa.
SATIVUM: del análisis al plan de abonado
Durante el evento, se presentó la herramienta SATIVUM y su módulo de fertilización variable, que permite integrar los datos de nitratos del agua y del suelo para elaborar planes de abonado ajustados a cada explotación. Se insistió en la importancia de medir correctamente el aporte de nitrógeno, ya que un exceso puede afectar al cultivo y reducir su calidad, especialmente en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos donde el plan de fertilización es obligatorio.
También se mostró cómo la teledetección mediante satélite (Sentinel-2) y dron facilita la aplicación de abonado variable dentro de una misma parcela. Esta intervención incluyó un ejemplo práctico en patata que evidenció el potencial ahorro y mejora ambiental cuando se trabaja con datos reales.
En este sentido el proyecto ha organizado varios cursos de formación en SATIVUM y Cuaderno de Explotación, celebrados los días 25, 26 y 27 de febrero.
La jornada concluyó con la intervención de Manuel Vicente Fernández, Coordinador de Servicios de la Dirección General de la PAC de la Junta de Castilla y León, quien resolvió dudas sobre los controles en regadío, realizando la siguientes aclaraciones: “Una parcela se debe considerar únicamente de regadío cuando realmente se vaya a regar, ya que el pago está ligado a compensar el coste adicional que supone el riego respecto a una parcela de secano”.
Por otra parte, Manuel Vicente insistió en que “en el caso de las parcelas incluidas en una CUAS, se debe utilizar en la definición gráfica de los Planes Anuales de Cultivo, la última versión SIGPAC existente que se publica a comienzos de cada año”.
Por último, el experto indicó que “la parcela o parcelas declaradas como regadío en la PAC que estén incluidas en una CUAS, se deben corresponder con el Plan Anual de Cultivo presentado, es decir, deben figurar como parcelas con riego”.
Antes de la despedida se informó a los presentes de los próximos pasos planteados dentro del proyecto Life IP Duero consistentes en la anteriormente mencionada formación den SATIVUM, la toma de muestras de suelo para su análisis que comenzará en el mes de marzo, nuevas mediciones de nitratos en agua al comienzo y final de la campaña de riego y la elaboración del Plan de Abonado de la próxima campaña. El objetivo es claro: ayudar a los agricultores a usar mejor el fertilizante y contribuir a la mejora del acuífero.


